marzo 21, 2015

Monocromo


En los Andes el color era muy importante, así como existía el respeto inmenso a la naturaleza, de la misma manera consideraban de mucho valor a todo aquello que la tierra nos ofrecía, una de esas cosas valiosas era el color, objetos coloridos como las plumas, las tierras, los tintes naturales, los animales de colores raros, etc. todos estos elementos le ofrecían a los inkas una gran ayuda a la hora por ejemplo de diferenciar AYLLUS (familias), provincias, estados, procedencias, direcciones etc. La principal característica que se podía hallar en esos tiempos en La gente era el color, ya sea el de la piel, el de la ropa, el de los adornos. Por esta razón la colección tiene un espacio, una serie de obras MONOCROMÁTICAS, las cuales olvida por completo los colores y se enfoca más en las formas. Con este estilo se quiere dar importancia a lo minimalista, a la dualidad que en el mundo andino fue especial, el blanco y el negro, lo de arriba y abajo, lo malo y lo bueno, positivo y negativo, hombre mujer, nacer morir, etc.

Si existe lo POLICROMÓ en la pintura, el infinito universo de colores en un día soleado, también existe la sobriedad de lo que la filosofía andina define como EQUILIBRIO, dos elementos en conjuncion, en este caso dos colores coexistiendo y equilibrándose entre sí, así se sencillo.

Si bien la presencia de color podría ofrecernos mejor lenguaje pictórico, sobre todo al querer decir que conocimos Cusco o que tuvimos una historia en Los Andes, lo MONOCROMÁTICO también puede. Y este es el reto, manifestar con casi nada lo mucho que se quiere decir de la historia del Cusco, de nuestra historia en Cusco.