Ay cuánto recuerdo tus paisajes para no dar homenaje merecido a eso que pareciera existir en todo el mundo. En Los Andes la tierra es peculiar, las nubes mantiene su pureza, el cielo su transparencia y seguiríamos numerando más y más, pero no es diferenciar el paisaje de Los Andes con el del resto del mundo. Seguramente los cielos se parecen a otros de otras partes del mundo, lo mismo para sus montañas, y todo lo demás, pero hay algo que es innegable de aceptar, la gente y todo lo que tiene como contexto, sus viviendas, sus caminos, sus puentes, sus cultivos y seguiríamos enumerando, todas esas cosas le dan su propia personalidad a los paisajes andinos. Por estas razones siempre habrá en cada visitante, en cada viajero un paisaje en su memoria, una historia dentro de aquella y un recuerdo.